miércoles, 14 de septiembre de 2016

Mi primera semana de universidad

   La generación del 98 hemos sido la última generación de selectividad (nos hemos salvado de las reválidas por los pelillos como quien dice), nos hemos sentido afortunados. Venimos de ser los peces más gordos del acuario (concretamente el mio era IES Navarro Villoslada), nos hemos sentido superiores. Venimos de aprobar el temido segundo de bachiller, nos hemos sentido invencibles. Y venimos de pasar las vacaciones más merecidas de nuestras vidas, nos hemos sentido jóvenes y eternos. En definitiva, venimos de estar en lo mas alto, de sentir que por fin somos los reyes del mundo o al menos de NUESTRO mundo; y no los libros que hasta hacía poco habían dominado nuestra cruda realidad. 
    Pues bien, hemos llegado al "nuevo estanque" y aquí somos carne de cañón, los peces más pequeños. Todo resulta enorme a nuestro alrededor y completamente distinto a lo que conocíamos. Hemos cambiado de ambiente, horarios, terreno y hábitos; y por consiguiente el control que teníamos establecido en los anteriores. Hemos sido recibidos con los brazos abiertos aquí en la Facultad de Comunicación y en toda la Universidad de Navarra en general (estamos agradecidos) pero aún nos queda trabajo para tantear el terreno y hacernos a nuestra nueva vida universitaria.
    Esta semana (y confío en que el resto continúen así) ha estado llena de experiencias positivas: he conocido gente nueva, he descubierto el gusto por la historia (que parecía algo imposible) y he descubierto que soy capaz de levantarme a las 06:30 de la mañana 4 días seguidos sin desfallecer. Me impresiona la cantidad de gente que ha llegado aquí sin conocer a nadie en absoluto. quiero decir que yo he tenido la suerte de venir con un amigo y compañero de instituto, Sergio Salinas; y he de confesar que ya solo en los 5 minutos que estuve sola esperando a que llegara los 2 primeros días ya me sentía atemorizada. He tenido el placer de conocer aquí a una de estas personas tan valientes, Libe, que ha seguido su sueño y ha venido a estudiar sin conocer a NADIE. Estoy segura de que no va a tardar en hacer amigos, de momento ya tiene dos.
    Esperemos continuar así de bien en lo que queda de curso, y a poder ser, de carrera. Me siento muy feliz de estar aquí y espero que vosotros, compañeros, compartais esta alegría.